Este es el camino que la protagonista de ésta historia ha seguido en su vida.

Dolores, triste por la separación de sus padres y animada por su abuelo a seguir los pasos de su padre actor, comienza su andadura artística.
Hace publicidad y cine.
En 1956 interviene como actriz secundaria con el papel de pretendiente de Elvis Presley en Loving You , convirtiéndose en la primera actriz en besar a Elvis en la pantalla grande.

Tras esta aparición, Dolores Hart empezó a ser requerida en varias producciones e hizo un par de películas más antes de volver a actuar con Presley en King Creole .Posteriormente debutó en Broadway, ganando un Premio World Theatre, así como una nominación al Premio Tony como Mejor Actriz Revelación y para los premios Globos de oro.

Una exitosa carrera, en cinco años, diez películas. Pero es a los 25 años tras interpretar el papel de novicia en la película San Francisco de Asis, es cuando decide cortar con su novio con el que en breve iba a casarse, decir adios al cine y a partir de ese momento, ingresando como monja en la abadía benedictina de Regina Laudis en Bethlehem, Connecticut, dedicar su vida a Dios.


Rezar y trabajar, había escrito san Benito, por eso al rayar el alba ordeña la vaca. Por las mañanas el silencio, la oración y la contemplación. Por las tardes cultiva el campo y cuida las hortalizas, sin descuidar durante todo el día su deber, como Abadesa de su congregación, de la formación de sus novicias.
En 2006 regresó a Hollywood, tras 43 años en el monasterio, con el fin de llamar la atención sobre la neuropatía idiopática periférica, un mal neurológico que aflige a muchos estadounidenses, ella misma incluida.
"Empecé a votar en 1960, pero al pertenecer a la orden pensé que no era correcto. En 1990 me llamó mi amigo Karl Malden, entonces presidente de la Academia, para que reconsiderara mi postura y acepté. Me dio un aparato para ver las películas en mi habitación y envío mi voto. De esta manera estoy en contacto con la realidad".
Ha vuelto nuevamente a Hollywood. El pasado domingo se paseó por la alfombra roja de los Oscar vestida con su hábito y su boina para apoyar la nominación del cortometraje documental corto sobre su vida God is the bigger Elvis dirigido por Rebecca Cammisa.Su última aparición en la ceremonia había sido en 1959.

"Ha vuelto a su casa", comentó Rebecca Cammisa, una de las directoras, mientras la madre Dolores, de 73 años, saludaba a las cámaras.

A su lado desfilaban estrellas consagradas: Meryl Streep, Gary Oldman, George Clooney sin imaginar que aquella mujer alguna vez estuvo destinada al Olimpo de Hollywood, pero lo abandonó.

Sigue siendo una mujer bella por fuera ...

... y por dentro.
